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martes, 15 de septiembre de 2020

14 Septiembre 1816 Muere Manuel Ascencio Padilla. Bolivia

 MANUEL ASCENCIO PADILLA, GUERRILLERO LEGENDARIO

Nació en la hacienda Chipirina, a unos 5 a 8 km al este de la aldea de Ravelo, en la provincia Chayanta, a 204 km al noreste de la Villa Imperial de Potosí, en la actual Bolivia, que en esa época era llamada Alto Perú. Era el hijo de un hacendado local y vivió en el campo casi toda su juventud. Siendo muy joven se enroló en el ejército español, participando en la represión y ajusticiamiento de Dámaso Catari, sucesor de Túpac Amaru en la ciudad de La Paz.
Quilapayún 1971 - Manuel Ascencio Padilla [AUDIO EN VIVO]

Estudió derecho en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, pero abandonó sus estudios para casarse con Juana Azurduy en 1805, quien comparte sus mismos ideales y De este matrimonio tuvo cinco hijos: Manuel, Mariano, Juliana, Mercedes y Luisa; los cuatro primeros murieron en la infancia; y el último nacido en un campo de batalla, en medio del fragor del combate. Al estallar la revolución del 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca, bajo el mando de Pedro Murillo. se unió a la misma; tras ser derrotada, los esposos Padilla son perseguidos por las fuerzas del mariscal Nieto, huyó a ocultarse en las aldeas de indios de la sierra.

JUANA AZURDUY
En septiembre de 1810, la ciudad de Cochabamba se plegó a la Revolución de Mayo de 1810 y reconoció a la Primera Junta de Buenos Aires. Padilla fue nombrado comandante civil y militar de una amplia zona intermedia entre Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, con centro en La Laguna, una aldea que se encuentra 133 km al sur de La Higuera (el sitio donde fue asesinado el Che en 1967). Desde allí, Padilla apoyó con sus 2000 guerrilleros indios la campaña de Esteban Arce, que venció al ejército español en Aroma (Bolivia).

Padilla alojó en sus haciendas al Ejército del Norte y apoyó la política de sus jefes, especialmente del patriota Juan José Castelli. Interviene en la batalla de Huaqui (1811), donde es derrotado y debe fugar, perseguido por las fuerzas del absolutista Goyeneche, sus bienes fueron incautados y su esposa cayó presa. Padilla logró rescatarla, por lo que pasó con sus hijos al campamento móvil de su esposo. El general vencedor, el corrupto José Manuel de Goyeneche, ofreció a Padilla un empleo público y el indulto para que se pasase al bando realista, pero Padilla se negó.

Si bien logró una victoria en el pueblo de Pintatora, luego fue derrotado en Tacobamba. En 1812 se retiró hacia el sur y se unió al éxodo jujeño, a órdenes del patriota Manuel Belgrano. Participó de las victorias de Tucumán y Salta.

Padilla regresó al Alto Perú a mediados de 1813 y logró reunir un enorme contingente de casi diez mil hombres. Este grupo de indígenas rebeldes fue llamado por Bartolomé Mitre la «Republiqueta de La Laguna». tornándose, por momentos, inexpugnable, junto a su esposa y sus amazonas. La tarea realizada por Padilla resulta fundamental porque impide a los ejércitos absolutistas el avance hacia el sur, dando tiempo a San Martín para levantar el Ejército de los Andes con el cual llevar su proyecto de liberación a Chile y Perú.

El general patriota Manuel Belgrano los utilizó como guías y como transporte de cañones a través de las montañas. Aún después de su primera derrota, sólo aceptó la colaboración marginal del batallón de Leales, bajo el mando de Juana Azurduy, en la batalla de Ayohúma y Vilcapugio. Reconociendo su error, posteriormente el general la condecoró regalándole su espada.

Mientras el Ejército se retiraba, los Padilla comenzaban una eficaz guerra de guerrillas contra los realistas, en la zona de Mojotoro, Yamparáez, Tarabuco, Tomina y La Laguna y un pueblo vecino (159 km al sur), Azurduy. Otros jefes, como Ignacio Warnes, Juan Antonio Álvarez de Arenales y Vicente Camargo, organizaron también guerrillas de resistencia.

Durante la tercera expedición al Alto Perú, tomó la ciudad de Chuquisaca, pero el corrupto general José Rondeau nombró gobernador de la misma a Martín Rodríguez. Como Belgrano, Rondeau se negó a emplear la ayuda ofrecida por Padilla. Pero cuando fue derrotado en la batalla de Sipe-Sipe, le ordenó cubrir su retirada y sostenerse en Chuquisaca.

La guerra continuó sin cuartel, pero los patriotas iban siendo vencidos uno a uno: de acuerdo al historiador argentino Bartolomé Mitre, de 102 caudillos que lucharon contra los realistas, al final de la guerra solo quedaban 9 con vida. En mayo de 1816 cayó el coronel Camargo en Cinti, y fue de inmediato degollado. En su honor, actualmente la villa de Cinti se llama Camargo.

En enero de 1816, tomo por asalto el pueblo de Presto, aniquilando a la guarnición realista, para luego atacar temerariamente a Chuquisaca.

Salieron en persecución de Padilla el brigadier Miguel Tacón al mando de 800 soldados y el comandante La Hera con 600 soldados, Padilla que conocía el terreno palmo a palmo burlando la persecucion de sus adversarios, presentoles combate en una y otra parte sorprendiendoles frecuentemente.

Muerte

El 12 de marzo de 1816, derrotó al comandante Pedro Herrera en las cercanias de Tarabuco. Despues Padilla reforzó sus efectivos y nuevamente atacó  Chuquisaca, sitiandola por el espacio de un mes, ante las fuerzas realistas muy superiores, se retiró sobre la  frontera de Chuquisaca. 

El enemigo se propuso perseguirlo y destacó dos fuerzas una que partio de Chuquisaca y la otra de Vallegrande. Tras una serie de batallas menores, rodeadas por un enorme número de enemigos, las fuerzas de Padilla fueron vencidas en la batalla de La Laguna, y el 14 de setiembre de 1816, en la acción de Villar, recibe un balazo que le provoca la muerte. El jefe enemigo – Aguilera – lo degüella y luego cuelga su cabeza en una pica, en el pueblo de La Laguna. En mayo de 1817, la Juana acaudilla a su gente y controla la zona de La Laguna, recuperando la cabeza de Manuel Ascencio. La lucha de los Padilla constituye una verdadera gesta, nutrida de altruismo, en la cual no sólo pierden todos sus bienes sino también sus hijos. 

El general Belgrano lo nombró coronel, sin saber que ya había muerto. Al enterarse, nombró teniente coronel a Juana Azurduy, que intentaba seguir sin su marido. Pero también Juana debió retirarse hacia el sur, refugiándose en la ciudad de Salta. Regresó a Chuquisaca en 1825, después de la derrota final realista. donde a fines de ese año la visitaron Simón Bolívar y Antonio José de Sucre, en su modesta vivienda, para agradecerle todo lo que ella y su difunto marido han hecho por la revolución. Poco, sin embargo, los recuerda la historia oficial, ni tampoco la literatura o la cinematografía, siempre renuentes a reivindicar a los líderes de las masas populares latinoamericanas.

Juana Azurduy moriría el 25 de mayo de 1863, acompañada por su única hija sobreviviente.

Honores

Años después, en su honor, la villa de La Laguna fue rebautizada Padilla.

MANUEL ASCENCIO PADILLA
TEXTO Y MÚSICASERGIO ORTEGA QUILAPAYUN


Manuel Ascencio Padilla,

Padilla Ascencio Manuel

no habrá ninguno como él

su valor ¡qué maravilla!

Empujao' por la guerrilla

salió dispuesto a vencer

pero le ha de acontecer

que en una mala acechanza

no perdiendo la esperanza

la vida la ha de perder.

Juana se hubo de llamar


la mujer de aquel valiente

caramba, que limpiamente

llegó dispuesta a luchar.

Una fiera al atacar

sin dar ni pedir clemencia'

Señor mío, qué conciencia,

qué claridad, qué razones

conquistando corazones

luchó por la independencia.

Empujados a luchar

se entregan al pensamiento

de que al fin un alzamiento

habrá de tener lugar.

Ya dispuestos a tomar

el corbo y la carabina

las pampas de la Argentina

del godo van a librar.

En qué habrá de terminar

la muerte ya lo adivina.

Uno puede asegurar

que no es de hombre el ir llorando

¿a qué seguirse aguantando

las ganas de protestar?

ahura para rematar,

ahura mando, ahura sentencio:

no han de quedar en silencio

los que han sabido luchar

yo prometo continuar

por Juana y Manuel Ascencio.

Caravana: restos de los esposos Padilla-Azurduy son trasladados a Chipirina

Una caballería compuesta por más de 30 jinetes de Ravelo, Oruro, Alcalá, Tucumán y Salta escolta la caravana en homenaje al bicentenario de la muerte de Manuel Ascencio Padilla.

Esta mañana, y por primera vez, las urnas de los restos mortales de Manuel Asencio Padilla y Juana Azurduy fueron sacadas de la Casa de la Libertad y ahora son trasladadas hasta la hacienda de la pareja en Chipirina, en la provincia Chayanta en Potosí.

Los restos de los esposos Padilla y Azurduy son llevados por una caballería compuesta por 30 jinetes de tres escuadrones José Santos Vargas de Oruro, de Ravelo, Alcalá y de Tucumán y Salta Argentina.

También participan los efectivos del Regimiento Sucre II de Infantería.

La comitiva llegará a Ravelo mañana, miércoles, cerca del mediodía, donde se tiene programada una sesión de honor de la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí y el descubrimiento del monumento de los esposos Padilla-Azurduy en la plaza principal de dicha población.

En la noche, a partir de las 19:00, se desarrollará una velada de intercambio turístico, cultural y popular en la hacienda de Chipirina.

El jueves, en la misma hacienda, se presentarán ofrendas florales, iza de la bandera, reconocimiento a los visitantes y habrá un acto central con la participación del vicepresidente Álvaro García Linera y de representantes de la República Argentina, entre otras autoridades.

FUENTE

https://www.ecured.cu/Manuel_Ascencio_Padilla

https://correodelsur.com/local/20160913_caravana-restos-de-los-esposos-padilla-azurduy-son-trasladados-a-chipirina.html

https://www.periodicovas.com/manuel-ascencio-padilla/

https://www.quilapayun.com/canciones/manuel.php


lunes, 7 de septiembre de 2020

7 Septiembre 1970 Caen en Combate Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus. Argentina



PARTE SOBRE EL COMBATE DE WILLIAM MORRIS

Fecha: 1970 09 09
Grupo: Montoneros
País: Argentina
Comunicado

PARTE DE MONTONEROS SOBRE EL COMBATE DE W. MORRIS

La muerte de Fernando Abal Medina y Carlos Ramus, ocurrida en combate el 7 de setiembre, fue celebrada por el régimen con la habitual catarata de calumnias y versiones desfiguradas. Dos días más tarde los Montoneros contestaron con el siguiente comunicado, dirigido al pueblo:

"La conducción de los Montoneros ante las versiones falsas y contradictorias de la policía, comunica:

1) Por razones del funcionamiento y no previas a una operación, el día 7 del corriente a las 20.05, ingresaron al bar "La Rueda" de W.C. Morris, los compañeros Fernando Abal Medina y Luis Rodeiro, quedando al volante de un Peugeot Carlos G. Ramus.

A las 20.15 hs., ingresó al bar otro compañero., quedando un quinto en un Fiat 1500. A las 20.20 hs. arribó al lugar un patrullero de la policía con tres efectivos uniformados y uno de civil, dirigiéndose simultáneamente dos de éstos hacia el Fiat, uno hacia el Peugeot y el de civil hacia el interior del bar.

Simultáneamente en el Fiat es palpado de armas un compañero que se encontraba desarmado, en el interior del bar el policía pidió documentos y se le exhibieron chapas policiales procediendo, en consecuencia a retirarse. En ese momento afuera se produjo un tiroteo entre el compañero RAMUS y el policía que lo abordó, tiroteo que luego se generaliza quedando cercados los compañeros que se encontraban dentro del bar.

El compañero Ramus muere dentro del Peugeot. Al salir por la única puerta del bar Abal Medina y otro compañero, cubriendo su salida con sus armas, el primero es muerto a balazos mientras que el segundo una vez roto el cerco policial, tras quedar sin municiones y luego de comprobar que los compañeros Abal Medina y Ramus se encontraban muertos, se retira a pie de la-zona sin haber sufrido ninguna herida. En iguales circunstancias se retira el compañero del Fiat que tampoco se encontraba herido.

Luego de finalizado el tiroteo el compañero Rodeiro, que no portaba arma, fue detenido por la policía.

2) En virtud de nuestra honestidad revolucionaria, afirmamos que la pérdida de dos combatientes se debe pura y exclusivamente a un error propio al no haber establecido un adecuado control sobre el lugar en el cual se habían reunido los compañeros.

3) Pese a lo señalado los cinco compañeros presentes actuaron como dignos soldados, y tanto Abal Medina como Ramus cumplieron heroicamente la consigna de resistir hasta la muerte.

Además hacemos notar que los compañeros caídos, a pesar de ser perseguidos por las fuerzas represivas de todo el país, no dejaron la lucha emprendida hace años. Prueba de ello es la operación de recuperación de dinero y armas realizado el 1° de setiembre a las 17.10 hs. en el Banco de Galicia y Buenos Aires de Ramos Mejía, donde se recuperaron 13.750.000 pesos m/n, una pistola ametralladora UZI con un solo cargador, dos pistolas Brownings 9 mm. con 4 cargadores y un revólver calibre 32 largo.

4) Advertimos a los delatores que todos aquellos que por cualquier razón traicionen al pueblo al que pertenecen delatando a sus combatientes, serán pasados por las armas no bien sean hallados y sin previo aviso.

En cuanto a los policías, recordamos que son los "servidores del orden de los vende-patrias", a quienes no les importa sacrificar a cien o mil de ellos con tal de eliminar a alguno de los nuestros; que nuestra lucha no es contra ellos sino contra el régimen gorila, pero que no vacilaremos en tirar a matar toda vez que ellos lo hagan necesario y que ejecutaremos a todos aquellos que sean identificados como torturadores.

5) Sabemos que esta larga lucha por la Independencia Nacional es dura que todavía el pueblo ha de sufrir más bajas, pero no es hora de llorar sino de retomar las armas de los caídos, para continuar la RESISTENCIA ARMADA junto a las organizaciones hermanas por el Retorno de Perón en una PATRIA LIBRE, JUSTA Y SOBERANA.

PERÓN O MUERTE — VIVA LA PATRIA

MONTONEROS

FUENTE: Militancia peronista para la liberación, Nº 13.

FERNANDO ABAL MEDINA, LAS HUELLAS DE UNA PASION

Por Ignacio Vélez Carreras
contacto@miradasalsur.co

Muy delgado, cara de niño, de mirada penetrante y una inocultable ternura inocente, la imagen, el recuerdo de Fernando Abal Medina es imborrable.

Sin duda fue un líder nato. Se ubicaba en las situaciones o escenarios más complejos con increíble rapidez y con la misma velocidad tomaba decisiones. Decidido, apasionado, con claridad social y política de dónde estaban las víctimas y dónde los victimarios. Siempre en claro de qué lado debíamos estar nosotros.

Su audacia ejercida con una sonrisa irónica y gran desparpajo, no tenía límites. Cuando aparecieron en la calle los afiches de “buscado” con su foto, ante el terror de sus compañeros, se acercaba para cerciorarse si la imagen se le parecía. Sin embargo y pese a la dureza que aquellos años nos habían obligado a representar, por momentos alcanzaba grados de ternura y compañerismo donde florecía el pibe porteño lleno de sueños e inquietudes. Pibe que no olvidaba la plaza del barrio, su plaza, la de los juegos infantiles, ubicada en el centro del poder, la Plaza de Mayo. Y de allí provenían sus recuerdos de los cambios de guardia, con que nos deslumbraba a los provincianos, y lo que pasó cuando su pelota se entreveró entre las botas de los granaderos.

Fernando venía de una familia católica practicante, como la mayoría de los que conformamos los grupos iniciales de Montoneros. Su formación católica fue ensanchándose con el tiempo hacia una mirada cristiana que comenzó a expresarse en el nacionalismo popular y el cristianismo revolucionario que, como alternativa política excluyente, se expresaba en el movimiento popular, el peronismo brutalmente reprimido, proscripto y con su líder en el exilio.

Sus pasos, nuestros pasos, seguidos por decenas de miles de militantes, descubrieron pronto que ese nacionalismo popular tenía límites precisos. Que para enfrentar los intereses imperiales no se podía contar con una alianza estratégica con la burguesía local. Que sólo los trabajadores y el pueblo expresados a través del peronismo revolucionario eran los “portadores” de los cambios profundos que conducirían a la patria justa, libre y soberana.

EMILIO MAZA
Su bautismo de lucha gremial y política lo tuvo junto a sus compañeros, entre los que se destacaban Norma Arrostito, su pareja, y la negra Amanda Peralta, participando activamente en la huelga portuaria liderada por Eustaquio Tolosa. Luego vino la militancia intensa en el Cristianismo y el Peronismo Revolucionario con el gordo Cooke y el Pelado Juan García Elorrio. Las diferencias con García Elorrio y la experiencia cubana lo convencen junto a Emilio Maza de que deben superar el espontaneísmo de la heroica resistencia peronista y, clausurados todos los caminos democráticos, asumir la obligación del enfrentamiento armado contra la dictadura militar. La decisión fue muy dolorosa. Fernando, como todos, había sido formado en el respeto absoluto a la vida, desarrollando una sensibilidad social comprometida y protectora especialmente de los sectores populares.

Pero el ir descubriendo la historia de la violencia brutal con que los sectores del poder en Argentina habían tratado de resolver las contradicciones políticas y sociales, se consolidó la urgencia de la transformación revolucionaria. Con el ejemplo de Camilo Torres, el cura revolucionario colombiano, que decía “no sabemos si Dios es mortal pero lo que si sabemos es que el hambre es mortal”, Fernando sintió la necesidad de emprender sin más demoras el difícil camino de intentar impulsar el proceso de liberación. Más aún en 1966, cuando Onganía amenazaba perpetuarse más de 20 años en el poder.

Hubo sin duda hechos que se destacaron, marcas en la vida de nuestro pueblo, que nos formaron e impactaron profundamente. La violencia brutal de los bombardeos a Plaza de Mayo con sus consecuencias en muertes de cientos de vidas inocentes. Los crímenes del 9 de junio del ’56 cuando, para aterrorizar y escarmentar a nuestro pueblo, en forma cruel, ilegítima e ilegal, el dictador Aramburu mandó a asesinar a los oficiales patriotas y a los civiles peronistas, que con el general Valle a la cabeza buscaban el retorno al país del orden democrático. La aplicación durante el gobierno de Frondizi por imposición militar del Plan Conintes, cuya represión absolutamente ilegal es uno de los antecedentes del terrorismo de Estado posterior a 1976.

¿Qué podía esperar Fernando? ¿Qué podíamos esperar los jóvenes ansiosos por participar en la vida de nuestro pueblo, de esa historia de los últimos años que culminaba con el golpe de Onganía en 1966? Una sociedad que a Fernando y a miles de nosotros nos formó con el catecismo en la mano, en el amor al prójimo, en el compromiso con los humildes, y en los principios de la democracia cuya dirigencia convalidaba a través de la asociación perversa de milicos, curas, políticos, jueces y burócratas sindicales la dictadura de Onganía y la transnacionalización de la economía de Krieger Vasena en beneficios del poder económico local asociado a los intereses imperiales.

Esa miseria ética y política de nuestra dirigencia, esa violencia criminal del poder dominante ejercida a través de las Fuerzas Armadas, impactó en forma definitiva en nuestra generación. Y por lo tanto, caló profundamente en la sensibilidad rebelde de ese Fernando apasionado y vital que no soportaba ver cómo se pretendía arrodillar a nuestro pueblo arrebatándole la justicia y la dignidad, tratando de no dejar en nuestra patria ni un solo ladrillo que fuera peronista.

Estaba claro que el poder económico, la dictadura, habían instalado la represión y la muerte en la historia, en la vida de nuestro pueblo. Les habían puesto un techo de sangre y terror a nuestros sueños transformadores. Fernando lo vivió como algo insoportable que lo llevó a asumir, como dice la Constitución Nacional, que “todo ciudadano argentino está obligado a armarse en defensa de la patria y de esta Constitución”.

Lo demás es conocido. Williams Morris, La Rueda, se integraron como muchas otras palabras simbólicas al imaginario de la militancia como parte de una historia propia constitutiva de un futuro hoy presente, ganado con la lucha. La Comisaría de Frías, Felipe Vallese, Taco Ralo, Envar El Kadri, Amanda Peralta, Carlitos Caride, el Aramburazo, Emilio Maza, Gustavo Ramus, el negro Sabino, Graciela Doldán, La Calera, el combate de Ferreira, Carlos y Miguelito Olmedo, el viejo Logiurato, el Tata de Gral. Rodríguez, Trelew y otros muchos son nombres, lugares, palabras hoy convertidos en leyendas para la militancia. Hitos que nuestro pueblo reconoce, sabe, siente, que alcanzaron su síntesis en Evita y el Che y que fueron piezas esenciales entre muchas para la construcción de este presente maravilloso y esperanzador que vive nuestra Patria.

Fernando, Emilio, los que ya no están pero siguen en nosotros, aportaron a este Eternauta héroe colectivo que es nuestro pueblo, la capacidad de que hoy, con el ejemplo de Néstor y conducidos por Cristina, siga peleando con Memoria, Verdad y Justicia por la igualdad, la dignidad y la libertad. Lo que Fernando y el movimiento popular sintetizaban en la “felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación”.

Fuente: Miradas al Sur.









MARCHA PERONISTA

RAMUS, Carlos Gustavo. Militante del Peronismo Revolucionario

Nació en 1948. Estudiaba en el Colegio Nacional Buenos Aires (promoción 67), siendo sus compañeros de grado Fernando Abal Medina y Mario Eduardo Firmenich. Para esa época era muy nacionalista y disfrutaba leyendo la historia argentina escrita por José María Rosa, las reflexiones de Arturo Jauretche, los ensayos políticos de Juan José Hernández Arregui y las denuncias de Raúl Scalabrini Ortíz. Algunos aspectos de su personalidad y pensamiento en formación, se pueden encontrar en un trabajo que le solicitó el Departamento de Extensión Cultural de ese colegio secundario. 
Inició luego estudios universitarios de Economía en la Universidad de Buenos Aires. Empezó su militancia conjuntamente con aquellos dos amigos antes citados, en un grupo católico orientado por el Padre Carlos Mugica: la Juventud Estudiantil Católica (JEC). Fue a Tartagal (Salta) con un pequeño contingente de la Acción Misionera Argentina (AMA) que dependía de la Acción Católica Argentina (ACA) y desarrollaban campamentos de trabajo. La pobreza ancestral de los hacheros lo conmovió muy fuertemente. Contó que habló con ellos y supo que a esta pobre gente le pagaban con vales que cambiaban por fideos apolillados. 

Ramus los ayudó a organizarse, a sindicalizarse y cuando volvió a Buenos Aires hizo la denuncia, logrando que algunos medios la registraran. Comenzó a plantearse con otros compañeros, el uso legítimo de la violencia como única manera de defensa, porque en ciertos casos –como el de los hacheros- la primera violencia era la que ejercían los patrones, al rebajarlos a la más extrema pobreza y marginalidad jamás imaginada. Profundizó su compromiso cristiano y asumió el peronismo. Comenzó a leer a Di Paola, Mao Tse Tung, la encíclica “Populorum Progressio” y todo lo que había sobre economía peronista del 46 al 55 y sobre guerra de guerrillas. 

La Revolución Cubana no pasó inadvertida para su conocimiento. Su hermana Susana Jorgelina Ramus recuerda: “No tenía miedo a las consecuencias de sus acciones, su temor era el de equivocarse como cristiano y no hacer lo necesario para mostrarle a los militares asesinos del pueblo que su impunidad podía terminar, porque había argentinos como él que estaban dispuestos a todo, para que ellos no siguieran humillando al pueblo, reprimiéndolo, proscribiéndolo, quitándole todos los derechos que Perón había restablecido para la clase trabajadora”. 

Juan Garcia Elorrio
Fue parte de los Comandos “Camilo Torres” dirigidos por Juan García Elorrio. En 1968, junto a otros compañeros peronistas conforma los Comandos “Juan José Valle”. Fundador de Montoneros. 
Es uno de los secuestradores del general Aramburu el 29 de mayo de 1970 y de su posterior ajusticiamiento. El cuerpo del fusilador es enterrado en un campo de propiedad de sus padres, en la localidad de Timote, en la provincia de Buenos Aires. 

La estrella federal de ocho puntas con la “vepe” adentro -Perón Vuelve- , que luego apareció en los comunicados y partes de guerra de la organización guerrillera peronista más importante de la Argentina fue bosquejada y diseñada por él. 

El 7 de septiembre del mismo año cae en combate cercado por una patrulla de la policía provincial en la pizzería “La Rueda” de la localidad de William Morris, provincia de Buenos Aires. Alcanzado por las balas policiales, desabrochó una granada de mano que llevaba en el cinto y luego de sacarle la anilla de seguridad, trató de lanzarla sobre los canas, pero el explosivo explotó en sus manos y falleció en el acto. 
La militancia recuerda todos los 7 de septiembre, cada año, como “El Día del Montonero”. Dejemos que nuevamente su hermana relate lo que siguió: “El 7 de septiembre de 1970 mamá estaba escuchando radio Colonia y se enteró del enfrentamiento en William Morris. Cuando entré a la cocina mamá estaba llorando desconsolada. Luego vino todo el infierno de recuperar el cadáver (...) Después fue la misa de cuerpo presente junto con el cadáver de Fernando Abal Medina, en la parroquia San Francisco Solano, donde ‘Carli’ y yo habíamos tomado la comunión. 

Carlos Mugica
La misa la dio el sacerdote Carlos Mugica, triste y dolido; eran sus discípulos queridos. Los compañeros cubrieron sus féretros con la bandera argentina mientras recorríamos el camino que mediaba entre la puerta del cementerio de la Chacarita y los lugares adjudicados en tierra. Vino la policía y nos obligó a quitar las banderas. Se cantó la Marcha Peronista. Mi tristeza no podía ser más grande. Se había ido la persona que más amaba en el mundo, mi consejero, mi amigo, mi hermano querido”. Esta y otras apreciaciones de Susana Ramus,  pueden leerse en el libro de su autoría: “Sueños sobrevivientes de una montonera a pesar de la ESMA” editado por Colihue en el 2000.






sábado, 5 de septiembre de 2020

4 septiembre 1921 Natalicio de Ariel Ramírez. Argentina

 

ARIEL RAMÍREZ

Fue un músico, compositor y pianista de extensa trayectoria, nacido en Argentina el 4 de septiembre de 1921. Difusor de la cultura tradicional a través de una amplia discografía y de sus actuaciones al frente de su compañía de folclore desde 1955 hasta 1980. Autor de numerosas canciones criollistas sumamente populares y de la Misa Criolla, una de las obras más importantes de la música argentina. Fue electo como Presidente de SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música), en cinco períodos: 1970/74, 1974/77, 1993/97, 1997/2001 y 2001/2005.

Comienzos

Recopiló melodías folclóricas en Jujuy y Tucumán. Durante el período 1950-1952 viajó a Europa, donde dio conciertos de música argentina en universidades de Alemania, España, Inglaterra e Italia. Al frente de su Compañía de Folkore fundada en 1955 actuó en diversos países de Europa. Perfeccionó sus estudios con Erwin Leuchter.

La «Misa criolla»

Uno de sus más aclamados éxitos fue en 1984 cuando la Misa criolla, compuesta 20 años atrás, resultara un éxito mundial. Esta obra fue realizada en base al texto castellano redactado por la Comisión de las Iglesias de América latina, después de que el Concilio Vaticano II dispusiera la realización de los oficios religiosos en el idioma de cada lugar, abandonando el latín, y contó con el apoyo y colaboración del sacerdote Osvaldo Catena, asesor de Liturgia para América Latina, el sacerdote Jesús Gabriel Segade (director de la Cantoría de la Basílica del Socorro) y del sacerdote Alejandro Mayol.

Consta de cinco partes de la liturgia común:
  • Kyrie
  • Gloria
  • Credo
  • Sanctus
  • Agnus Dei
 Misa Criolla Ariel Ramírez, Los Fronterizos
Jaime Torres y Domingo Cura 1967


La composición está basada en ritmos de origen folclórico argentino, como también de Bolivia y Perú. En su primera versión contó con las voces del hoy disuelto grupo Los Fronterizos.
Se ejecutó por primera vez en el Teatro Colón de Buenos Aires con versión escénica a cargo de Roberto Oswald y Aníbal Lápiz, y quince días después en el Avery Fisher Hall en el Lincoln Center de Nueva York, y en la catedral de San Patricio de la misma ciudad. Aquella versión contó con el propio Ariel Ramírez (piano), Zamba Quipildor (voz), Jaime Torres (charango) y su conjunto, con Domingo Cura (percusión), Jorge Padín y el Coro Polifónico Nacional Argentino dirigido por Roberto Saccente. De difusión internacional, fue editada en más de 40 países con más de 3 millones de placas discográficas y fue cantada, entre otros, por George Dalaras, Mercedes Sosa y José Carreras (Plácido Domingo cantaba el Kyrie con Dominic Miller).
Participó en los festivales folclóricos más importantes de Argentina, como Cosquín y Jesús María.

Obras compuestas

  • 1945: La tristecita (con María Elena Espiro, zamba)
  • 1964: Navidad nuestra (con Félix Luna, villancicos)
  • 1964: La peregrinación (con Félix Luna, huella)
  • 1965: Los caudillos (con Félix Luna, cantata épica)
  • 1960: Los inundados (con Guiche Aizenberg, canción litoraleña)
  • 1969: Alfonsina y el mar (con Félix Luna, zamba)
  • 1977: París, la libertad (con Félix Luna, canción)
  • 1950: Agua y sol del Paraná (con Miguel Brascó, canción litoraleña)
  • 1958: El nacimiento del charango
  • 1972: Cantata sudamericana (con Félix Luna)
  • 1972: Antiguo dueño de las flechas (indio toba) (con Félix Luna)
  • 1975: Quince estudios para piano
  • 1980: Tríptico mocoví (con Guiche Aizenberg)
  • 1980: Misa por la paz y la justicia
  • 1980: La hermanita perdida (con Atahualpa Yupanqui, aire de milonga dedicado a las islas Malvinas)
Premios

  • 1985 – Premio Konex de Platino como Compositor de Folclore (Música Popular)
  • 1985 – Diploma al Mérito como Compositor de Folclore (Música Popular)
  • 1968 – Premio a la Mejor Música por el film Martín Fierro (de Leopoldo Torre Nilsson), otorgado por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina

TRAYECTORIA

En Ariel Ramírez se resumen las cualidades de un artista que, fiel a las raíces y valores culturales de su pueblo, conformó una trayectoria creativa que le permitió trascender el ámbito de su país de origen -nació en Santa Fe, ciudad del Litoral de la Argentina, el 4 de setiembre de 1921-, para convertirse en un pianista y compositor de notable reconocimiento universal.

Cuarto entre los seis hermanos nacidos del matrimonio entre doña Rosa Blanca Servetti y don Zenón Ramírez (maestro, periodista y escritor), Ariel estudió piano en su ciudad natal y, luego de obtener su título de maestro de escuela, ya convencido de que su futuro estaría destinado a expresar musicalmente las vivencias del hombre del interior de su país, buscó familiarizarse con las manifestaciones de instrumentistas y cantores populares. Fue crucial en su elección la visita a la Escuela Normal de Santa Fe de un inspector de Música, dueño de un elegante estilo pianístico, llamado Arturo Schianca, incansable difusor del repertorio sureño.

ATAHUALPA YUPANQUI

Radicado en Córdoba, al amparo de sus amigos estudiantes tucumanos Chonchón y Raúl Mothe, conoció a Atahualpa Yupanqui quien lo impulsó a conocer el noroeste; así a partir de 1941 viajó por las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy. Vivió varios meses en Humahuaca, donde recibió una fecunda orientación del Dr. Justiniano Torres Aparicio, músico y conocedor de la cultura nacional. También estuvo radicado un tiempo en la región cuyana, principalmente en Mendoza.

Hacia 1943, iniciada ya su carrera de intérprete de un variado repertorio pianístico basado en la música folklórica sudamericana, se presenta como solista de piano en Buenos Aires en conciertos y filmaciones, como así también integrando ciclos de emisiones radiales de arte nacional, especialmente a través de Radio El Mundo. Su participación es asimismo requerida por las compañías grabadoras de discos, y es RCA Víctor la que imprime, en 1946, sus primeras placas en 78 r.p.m. con sus obras La tristecita (zamba), Purmamarca (bailecito) y Malambo: “lo más puro de mi creación”, según ha observado el propio Ramírez. Su vinculación con la mencionada compañía se extiende hasta 1956, con 21 discos dobles grabados.

Al conocimiento de los secretos de la creación popular, de sus estructuras rítmicas y el espíritu de su lenguaje melódico, sumó Ariel Ramírez el invalorable apoyo del estudio académico de la música: en el Conservatorio Nacional, donde recibe durante un año lecciones de técnica pianística y estudios de composición a través de las lecciones del maestro Luis Gianneo. El novel compositor pronto alcanzó el grado de madurez expresiva que le permitió lograr una serie de notables creaciones que de inmediato se popularizaron en el territorio argentino y en los países vecinos.

Mercedes Sosa - Juana Azurduy en vivo


En 1950 realiza su primer viaje a Europa. Radicado en Roma, mayormente en el “Istituto Italo-Argentino per gli Scambi Culturali ed Artistici”, durante cuatro años se presenta como intérprete de la música argentina y sudamericana en salas de concierto de las Universidades de Barcelona, Santander, Roma, Cambridge, Utrecht y Amsterdam; también actuó como invitado por la Cameratta Musicale Romana en el Palacio Marignolli y ofreció recitales en la Sala Brahms y la Academia de Música de Viena, la Musikhalle de Hamburgo, el Ateneo de Madrid, el Withmore Hall y la BBC de Londres, también en Radio Vaticano donde fue recibido, luego de su concierto, por su Santidad, el Papa Pío XII. Durante 1951, radicado en Madrid, fue becado por el Instituto de Cultura Hispánica para efectuar estudios sobre la música de tradición oral española.

ROSA MERCEDES DE MORALE

Al volver del viejo continente, luego de realizar varios conciertos en ciudades argentinas, se establece en Lima (Perú), a partir de 1954, donde recibe el honor de ser nombrado miembro del Instituto Sanmartiniano de Perú. En las reuniones de pintores, escritores y músicos peruanos que organizaba una notable pianista y compositora limeña, Rosa Mercedes de Morales, asimiló las cadencias y ritmos de la música folklórica local; durante ese período continúa con sus presentaciones en varias capitales sudamericanas. De la organización de estos conciertos se ocupaba Miguel Brascó, amigos desde entonces, se convertirá en uno de sus más frecuentes colaboradores; la calidad de sus textos ha significado un valioso aporte a las canciones creadas por Ramírez.

En 1955 regresa a la Argentina y emprende la tarea de organizar la Compañía de Folklore Ariel Ramírez con la cual recorre innumerables escenarios del interior del país durante más de dos décadas. En su etapa inicial convoca a intérpretes que representaban lo más puro de las expresiones musicales vernáculas, tales como el conjunto vocal Los Fronterizos y el magistral charanguista boliviano Mauro Núñez.

Dijo Carlos Vega, eminente musicólogo argentino: “Ariel Ramírez, celebrado pianista y compositor nativo, parece haber entendido muy bien que la danza natural es, sin más, un bello espectáculo. Sobre la pura base de las formas rurales, sin alterar las estructuras tradicionales (salvo lo indispensable para su adecuación a la escena) Ariel Ramírez, ha creado para su Compañía de Folklore un programa en que la destreza de los bailarines, la calidad de la música y la excelencia y propiedad de los trajes y el vistoso manejo de las luces, se unifican para ofrecer al espectador una profunda nota de arte depurada por la mesura y el buen gusto. La intensa labor de difusión que su conjunto desarrolla por el interior presta el mejor servicio al conocimiento de las tradiciones argentinas“.

Tania Libertad - Alfonsina y el mar


También proyectó esa labor en el exterior y en ese sentido, merece destacarse la gira que los veinte integrantes de la Compañía realizaron durante cinco meses, en 1957, visitando las principales ciudades de la Unión Soviética (Moscú, Bacú, Tbilisi, Kishinov, Sochi y Erevan), de Polonia Varsovia (Warjzawa), Bialistok (Bialystock), Dancing (Gdansk), Radom, Rzeszow, Crakovia (Krakow), Oswiecim, Katoviche (Katowice), de Checoslovaquia (Praga, Ostrava y Pilsen).

La Compañía, liderada por Ramírez dio la posibilidad de iniciarse en sus respectivas carreras a numerosos valores trascendentes del arte folklórico de los últimos cuarenta años.

Durante esa etapa su labor compositiva se enriquece con temas como Los inundados, Volveré siempre a San Juan, La última palabra, La equívoca, El Charrúa, Allá lejos y hace tiempo, Cuatro rumbos y El Paraná en una zamba. Paralelamente reinicia sus estudios de composición con el maestro Erwin Leuchter, que continúa durante la década de 1960.

A partir de 1961 la empresa discográfica Philips lo cuenta entre sus más destacados artistas, ya que impulsa la realización de una serie de obras cuyas innovaciones amplían la temática y las formas de la canción tradicional. Inicia sus grabaciones en dicha empresa con un “long play” integrado por una completa muestra de danzas de las distintas regiones del país; algunos temas tradicionales, con arreglos del propio Ramírez y otros de su autoría. En cada disco se observa un trabajo muy serio de análisis y selección de los materiales, como asimismo una marcada vocación por dar a conocer la riqueza musical de cada ámbito musical, en este sentido ofrece series como La Pampa y El Litoral. 

Siguiendo la misma línea selecciona las más exquisitas composiciones de tres de las más representativas especies de la música argentina: la Zamba, el Vals criollo y el Tango. En su constante labor creativa busca nuevas sonoridades y experiencias personales enriquecedoras, así integra exitosos elencos con notables artistas, tal es el caso de Eduardo Falú, Los Fronterizos, El Conjunto Ritmus (director: Antonio Yepes), Jaime Torres, León Jacobson, Lolita Torres y Mercedes Sosa. También incursionó en la cinematografía, al producir bandas sonoras para algunas películas de los directores argentinos Leopoldo Torre Nilsson, Fernando Ayala y Héctor Olivera y en otros medios como Luz y Sonido en la Quinta Pueyrredón, con libro de Victoria Ocampo.

1964 es un hito especialmente significativo en su trayectoria, puesto que para la Navidad de ese año da a conocer Misa Criolla, con la cual se abre uno de los períodos más brillantes en su labor creativa jalonado de obras de reconocido mérito como Navidad Nuestra, Los Caudillos, Mujeres Argentinas y Cantata Sudamericana.

La tristecita (Zamba Quipildor - Jaime Torres)


Como corolario de años de giras por el interior del país, en octubre de 1964 se presenta en la ciudad de Buenos Aires la mencionada Compañía conjuntamente con los dos grupos folklóricos más destacados del momento -Los Chalchaleros y Los Fronterizos- en el Teatro Odeón bajo el título de Esto es Folklore!. El ciclo de espectáculos, que se repitió en los años subsiguientes con variados elencos, recibió la ponderación de la crítica especializada.

Su carrera internacional continuó ininterrumpidamente, llevando su arte a otros países americanos, como Brasil, Ecuador, Colombia, Venezuela, México y Uruguay; precisamente fue en Mercedes, donde se realizó la primera audición pública de Misa Criolla, el 20 de diciembre de 1965 en un espectáculo organizado por la Peña Lazo y Estribo.

CON MERCEDES SOSA

En 1967 emprende la primera gira de su obra Misa Criolla por el continente europeo con el elenco original, producida por Lippman + Rau, una empresa de conciertos alemana. Mercedes Sosa, Chito Cevallos y Carlos Amaya también fueron convocados a participar de la delegación, que ofreció recitales en importantes ciudades de Alemania, Holanda, Bélgica y Suiza. La gira concluyó en Roma, con una audición en Radio Vaticano y una significativa audiencia privada con Su Santidad el Papa Paulo VI, quien recibió un ejemplar del disco de la Misa.

Paralelamente a su actividad artística Ariel Ramírez ha desarrollado una intensa labor en defensa del derecho de autor. “Me hice dirigente autoral porque me robaron una obra. Fue en Francia que grabaron con otro título mi obra “La Peregrinación”. Sentí mucha pena. Y pensé que si a un tema tan difundido y de un autor al que le grabaron muchísimas composiciones le hacen esto, qué será a los menos difundidos. Tras sentir en carne propia el daño moral y material que eso significa, decidí ponerme al lado de los que tanto lucharon y siguen luchando por los derechos autorales”. (La Tribuna, Asunción, martes 5 de mayo de 1970). El reclamo fue atendido favorablemente editándose para Francia con su otro título “Aloutte” (La Peregrinación) y la correspondiente poesía en francés.

La vocación docente del Maestro Ramírez, evidenciada a través de toda su variada obra, se concreta en el campo de la pedagogía musical, al componer una serie de estudios para facilitar la interpretación pianística de la música popular; el álbum, publicado en 1975, es texto de estudio en los Conservatorios nacionales y privados del país. Asimismo compuso una serie de canciones provincianas escritas para las voces iguales de los niños, álbum que tuvo gran aceptación en la escuela primaria.

ZAMBA QUIPILDOR

En 1974 realiza una gira europea con su obra Misa Criolla interpretada por un solista – si bien originariamente había sido escrita para dos voces- y el Coro Madrigal de Bucarest, dirigido por el Maestro Marín Constantin. El cantante seleccionado, dada la amplitud de su registro, fue Zamba Quipildor, nacido y criado entre los sones de la baguala, alma musical del noroeste argentino.

En 1981, con el estreno de su nueva obra coral Misa por la Paz y la Justicia, Ariel Ramírez renueva su vibrante mensaje de amor y paz realizado con indudable jerarquía a través de la participación de artistas notables como Alfredo Alcón, Oscar Cardozo Ocampo, Zamba Quipildor, Damián Sánchez y Domingo Cura. Al igual que en su anterior obra religiosa, estuvo guiado en los fundamentos teológicos por el presbítero Osvaldo Catena, su entrañable amigo desde los años juveniles en Santa Fe.

Sus canciones han sido objeto de múltiples grabaciones de artistas internacionales y se conocen versiones pertenecientes no sólo al mundo hispano-parlante sino muchas registradas en inglés, italiano, francés, hebreo y árabe. Algunas de las más difundidas son: Alfonsina y el mar, La peregrinación, Los Reyes Magos, La anunciación, Antiguo dueño de las flechas, Juana Azurduy y Navidad en veranotodas ellas con poesía de su más frecuente colaborador, el destacado historiador, Dr. Félix Luna.

Entre las numerosas giras artísticas guardan especial importancia aquellas realizadas en Israel, donde las presentaciones de Misa Criolla recibieron siempre los más calurosos elogios de la crítica.

En 1987 el famoso tenor español José Carreras grabó en la iglesia La Bien Aparecida en las montañas de Santander (España), una nueva versión de Misa Criolla para el sello Philips Classics Productions; en los años siguientes se la pudo apreciar en las más prestigiosas salas del arte lírico y, entre otras presentaciones memorables, se destacó la realizada en Ciudad del Vaticano.


Desde su función al frente del Centro de Divulgación Musical de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, proyecta con Flavio Barbieri y un equipo de especialistas un programa de asistencia a la educación musical en las escuelas primarias denominado “La música va a la escuela” destinado al conocimiento y difusión de las culturas musicales regionales del país. También debido a su iniciativa del CDM ha puesto en funcionamiento un programa de divulgación de todas las manifestaciones musicales -tanto populares como académicas- y en tal sentido promueve la actuación en todos los ámbitos de la ciudad, en especial espacios al aire libre y en forma gratuita, de organismos estables sinfónicos y corales, grupos instrumentales y solistas. En la temporada de verano, de noviembre a marzo de 1988 se calcula que cerca de un millón de personas concurrieron a dichos acontecimientos culturales.

En 1992 presentó su espectáculo Misa Criolla en el Auditorio Manuel de Falla de Granada y en la Expo ’92 de Sevilla. Con el mismo espectáculo tomó parte en el “Meeting per l’amicizia fra I popoli” de la ciudad de Rimini, con la presencia como solista del tenor español José Carreras, reeditando en vivo el éxito del CD grabado en 1987 en España. En el mismo año, con motivo de celebrar sus 50 años con la Música Nacional realizó tres memorables conciertos en el Teatro Colón y en el Luna Park, de Buenos Aires, donde ofreció un programa dedicado íntegramente a sus propias creaciones interpretadas por artistas de la talla de Eduardo Falú, Jairo, Facundo Ramírez, Domingo Cura y Zamba Quipildor.

Los Chalchaleros y Ariel Ramirez - Santafesino de veras


Es digna de mención por su notable repercusión la serie de conciertos que realizó en Polonia durante 1993, que culminó con su actuación en la Sala de Conciertos de la Filarmónica Nacional, en Varsovia y en la Iglesia de Cracovia.

En junio de 1995 presentó Misa Criolla por primera vez en Londres. El concierto se realizó en el Royal Festival Hall con la participación de coro más importante de Gran Bretaña -fundado bajo los auspicios de la Reina Victoria en 1871-, la Royal Choral Society. Con el patronazgo de Su Majestad La Reina Isabel II y la Presidencia de Su Alteza El Duque de Kent, dicha entidad musical celebró sus 125 años cantando la muy difundida Misa Criolla, dirigida por su autor, ante 3.000 espectadores.

El Departamento de Música de la Universidad de Sud Africa editó en 1995 el nuevo “Piano Examination Album” donde incluye cuatro listas de cuatro obras cada una, correspondientes a distintos períodos del arte pianístico. En la última lista, que representa a autores del siglo XX y compositores de Sud Africa, aparece el Estudio N° 2 Bailecito (extraído de: 15 Estudios para Piano, sobre ritmos y formas de la tradición musical argentina, Editorial Lagos y Famac S.C.A., Buenos Aires, 1975) de Ariel Ramírez: una muestra más del prestigio internacional alcanzado por sus composiciones.

Eduardo Falu y Ariel Ramirez-Año 1993


Con su Misa por la Paz y la Justicia -que incluye recitados de pasajes bíblicos de profunda significación- obtuvo resonante éxito durante los conciertos realizados en 1997, con la participación del Coro de la Iglesia de Leiden (Holanda), especialmente en el Concertgebouw de Amsterdam. Consecuentemente, al año siguiente Sony Music Entertainment reeditó en Holanda y Alemania la grabación original, que pronto se ubicó al tope de las preferencias discográficas. Años más tarde reiteró su presencia en el Concertgebouw y en el Musiekcentrum Frits Philips, de Eindhoven, para ejecutar con organismos corales holandeses la citada Misa.

La primera presentación de Misa Criolla en Japón tuvo lugar en el Suntory Hall de Tokio en 1998, durante un concierto memorable, a sala llena.

El Teatro Nuevo Apolo (1989) y el Teatro Albeniz (1997 y 1998), de Madrid el Gran Teatro (1999), de Córdoba fueron los escenarios elegidos por el productor José Lata Liste para presentar el tango y el folklore de Argentina, en el espectáculo denominado Los Creadores. Reunió el piano de Ramírez, al de Mariano Mores, y luego al bandoneón de Julián Plaza. Los tres nombres, destacados compositores, asimismo.

"Alfonsina y el mar" - Mercedes Sosa y Ariel Ramírez


Nuevamente, a comienzos del 2000 se reúne con José Carreras para actuar en el Palau de la Música Catalana, y el 9 de Julio, para celebrar la fecha patria, Misa Criolla es ejecutada por su autor, en la Plaza Central de la Expo 2000 de Hannover, con coro alemán y elenco de Argentina.

Como dirigente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) ha ocupado numerosos cargos nacionales e internacionales; en 1988 le correspondió el honor de haber sido el primer latinoamericano elegido para presidir la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC). Fue Presidente de SADAIC durante cinco períodos. Actualmente ocupa el cargo de Presidente de la Junta Consultiva.

En sus continuas giras en el exterior sigue corroborando la vigencia y aceptación internacional de su afamada obra Misa Criolla.

Shakira - Alfonsina y el Mar - [HD]



https://laciudadrevista.com/ariel-ramirez-uno-de-los-pilares-de-la-musica-popular-argentina-y-latinoamericana/

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